jueves, 30 de diciembre de 2010

Mi grano de arena: una nueva cocina para Proyecto Hombre

No siempre las buenas ideas y las causas justas reciben el apoyo que merecen. ONG e iniciativas sociales de todo pelaje se las ven y se las desean para vincular sus esfuerzos con el deseo de colaboración de los individuos y las empresas que están dispuestos a ofrecer tiempo y dinero. Y no hay nada más frustrante para unos y otros, como seguramente habrán comprado ustedes en alguna ocasión.

Precisamente para cubrir este vacío la Fundación Real Dreams ha puesto en marcha la iniciativa Mi grano de arena. Un mecanismo simple y seguro para vincular proyectos sociales con potenciales donantes. A través de su página se puede crear en pocos minutos una web que describa la causa que se quiere financiar, establezca un objetivo económico y facilite una vía segura para realizar el donativo.

Y para muestra, un botón de casa: cojan esos eurillos que les queman en la cartera y apoyen la financiación de una nueva cocina para la Comunidad Terapéutica de Ugena, gestionada por la ONG Proyecto Hombre. Conozco bien esta comunidad, en la que empleé algunos de mis mejores años de voluntariado universitario. Por ella pasan cada año decenas de hombres y mujeres que luchan por escapar del infierno de la droga. Por si fuera poco, quien ha puesto en marcha esta iniciativa es mi mujer, que trabaja en Proyecto Hombre desde hace más de una década.

Apoyar los esfuerzos de muchos chavales por abandonar su dependencia renunciando a algunas de las nuestras. No se me ocurre mejor causa para estos días.

miércoles, 29 de diciembre de 2010

Objetivo: alcanzar la esquina superior derecha

Ya saben que yo soy fan de Hans Rosling como mis hijos son fans de Lady Gaga. Este acróbata de las estadísticas nos ofrece con Gapminder una de las ventanas más fascinantes a la evolución del desarrollo. Y para demostrarlo la BBC acaba de emitir un reportaje sobre Rosling que tiene un mensaje principal: no hay nada aburrido en unas buenas estadísticas.

Disfruten aquí de este documental de una hora, y aquí del especial que le dedicó Eduardo Punset en Redes (también soy fan; ésta es la parte en la que mi mujer empieza a pensar si no se precipitó casándose conmigo).

Para abrir boca, allá van cuatro minutos deliciosos con nuestro profesor sueco preferido. Sepan porqué todos aspiramos a alcanzar la esquina superior derecha:

martes, 28 de diciembre de 2010

Rubalcaba como Mr. Scrooge

Angelo Paparelli (abogado estadounidense especializado en cuestiones migratorias) acaba de publicar su particular relación de Premios IMMI-Nación de Inmigrantes. La lista de los premiados es un repaso a lo mejor y lo peor de la política de inmigración de los EEUU a lo largo de 2010, que, como saben, ha sido un año particularmente infamante en este campo (ver comentarios previos de este blog aquí, y una espléndida explicación del fracaso de la reforma en el blog USA-español de Cristina F. Pereda).

Barak Obama recibe los dos primeros premios y ninguno de ellos es un piropo. Su pecado (¿lo adivinan?), realizar demasiadas concesiones a un bando republicano echado al monte y sin intención alguna de soltar las armas. Aparecen también senadores cobardes o abiertamente pendulares (como John McCain) y sheriffs y gobernadores dispuestos a aposentar su trono sobre pilas de trabajadores extranjeros, como en el cuento de las tortugas de Dr. Seuss. Demasiado parecido a un western para no dar miedo.

En el lado de la luz -donde parece hacer tanto frío- aparecen periodistas (como el poli-liberal Thomas Friedman) y cómicos (ya hablamos en este blog de los desternillantes gags de Stephen Colbert, pero también John Stewart hizo una buena parodia de la kafkiana legislación aprobada este año por Arizona).

Cómicos contra políticos. A eso se ha reducido la batalla por la dignidad de los inmigrantes en los EEUU. En España, desgraciadamente, ni siquiera le encontramos la gracia al asunto. Y si no pregúntenselo a los inmigrantes sin papeles que pasan estas Navidades en los Guantánamos españoles. El espíritu navideño del Megaministro Rubalcaba es verdaderamente edificante.

[El descubrimiento del improbable Angelo Paparelli es el resultado de mis incursiones Twitterianas. Estoy muy entusiasmado con este nuevo juguete de la información superficial.]

viernes, 24 de diciembre de 2010

jueves, 23 de diciembre de 2010

Crisis alimentaria en el Sahel: regreso al futuro

Más de diez millones de personas -mujeres y niños en su mayoría- fueron víctimas del hambre a lo largo de 2010 en la región del Sahel (Niger, Chad, Malí y Burkina Faso). El número de muertes directas derivadas del hambre en esta región es escalofriante, pero la desnutrición crónica que padece un 20 por ciento de la población tiene efectos económicos y sociales que van mucho más allá de los titulares. Las hambrunas determinan el futuro y las oportunidades de generaciones enteras, condenando a millones de comunidades a la ansiedad y la inseguridad, cuando no a la emigración de sus miembros más capaces. Resulta difícil comprender la violencia extrema que se esconde tras esta situación.

El Sahel constituye una tormenta perfecta en la que la escasez económica, el desgobierno político y la hostilidad climática se ceban sobre la población vulnerable para convertir las crisis alimentarias en la regla, antes que en la excepción. La creciente escasez y variabilidad de las lluvias ha tenido efectos devastadores en economías que dependen en gran medida de la agricultura de secano y la ganadería trashumante. Gobiernos locales y donantes internacionales responden tarde con una estrategia falta de recursos y coordinación. Todas las lecciones importantes que la comunidad internacional ha aprendido acerca de la ayuda alimentaria de corto plazo son dolorosamente ignoradas en el caso del Sahel.

Este rosario de errores y agravios están descritos en un informe publicado conjuntamente por Oxfam Internacional y Bilital Maroobe (una red de organizaciones ganaderas de la región). La conclusión principal de esta investigación constituye una señal de alarma para todos nosotros: lo que ahora ocurre en el Sahel es una fotografía de los problemas que han de llegar para otras muchas regiones en desarrollo. El hambre del futuro debe ser considerada en una era de recursos naturales limitados, en donde los retos de la equidad y la ecología aparecen inevitablemente imbricados.

Las recetas que se proponen en el informe deberían figurar con letras de molde en la agenda del desarrollo de la próxima década. Una reconsideración profunda de las prioridades y los instrumentos que rigen el sistema alimentario global. A riesgo de aburrirles, insisto en ellas una vez más:

  • inversiones estables y suficientes en una agricultura adaptada a los efectos del calentamiento global. 
  • establecer mecanismos que reduzcan (o amortigüen) la volatilidad extrema del precio de los alimentos, que castiga a productores y consumidores pobres a partes iguales. (Atentos, por ejemplo, a las consecuencias que puede tener en los precios del maíz la extensión de las ventajas fiscales al bioetanol que acaba de aprobar el Congreso de los EEUU).
  • fortalecer de las capacidades y la coordinación de la sociedad civil y las organizaciones campesinas. 
  • mejorar la calidad y la pertinencia de la ayuda humanitaria de corto plazo.
Diez millones de personas. Feliz Navidad.

miércoles, 22 de diciembre de 2010

Felices fiestas 2.0

Ahora que estoy en la onda, no se me ocurre mejor modo de felicitarles las fiestas. Que pasen unas estupendas vacaciones.

martes, 21 de diciembre de 2010

Financiación del desarrollo: no miren tanto hacia arriba

Amigos, amigas: no todo es luto en las agencias oficiales de desarrollo. A lo largo del año 2010 los llamados donantes 'no tradicionales' (como China, India, Arabia Saudí o Venezuela) comprometieron paquetes de ayuda al desarrollo equivalentes a unos 15.000 millones de dólares: un incremento del 20% con respecto al quinquenio anterior y lo previsible es que su progresión sea algo más que aritmética en los próximos años.

Nos equivocaríamos si pensásemos que la importancia de la cooperación 'sur-sur' sólo es económica. Se trata de donantes nuevos, sujetos a consideraciones políticas diferentes de las que padecen e imponen las economías occidentales agrupadas en el Comité de Ayuda al Desarrollo de la OCDE. Las inversiones de China en las industrias extractivas africanas, por ejemplo, han venido acompañadas de un impresionante despliegue de programas de cooperación en materia de infraestructuras y capacitación del persona local; pero también de un relajo considerable en la transparencia y rendición de cuentas de los países africanos. (No hace falta destacar el entusiasmo con el que estos nuevos recursos 'incondicionados' han sido recibidos por la nomenklatura africana.)

Resulta difícil no considerar las extraordinarias implicaciones de estos procesos en la política regional de África, Asia y América Latina; y el modo en el que obligarán a las potencias tradicionales a situar sus fichas (y cooperantes).

Pero el incremento de la cooperación entre países en desarrollo también plantea preguntas fundamentales acerca del modo en que gobernaremos la globalización en los próximos años. Algunas de las principales economías emergentes han exigido -con todo derecho- mayor presencia en los foros internacionales de decisión (la fotografía en sepia de los miembros permanentes del Consejo de Seguridad, por ejemplo, difícilmente refleja las estructuras del poder en el siglo XXI). Pero ese derecho conlleva responsabilidades, y no todo el mundo parece pensar que países como China, India o Suráfrica las estén asumiendo.

Les cuento todo esto a propósito de una rara ocasión: la publicación del tercer Informe de la Cooperación Sur-Sur en Iberoamérica 2010, publicado por la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB). Hasta donde alcanza mi modesto entendimiento, este trabajo es el único documento regional de cooperación sur-sur que se publica en el mundo. Sus autores (entre los que destaca la investigadora Cristina Xalma) hacen un repaso informado y pormenorizado (incluyendo una utilísima relación de buenas prácticas) de la intensa colaboración que se produce entre países conocidos tradicionalmente por sus rencillas. El hecho mismo de que los miembros de la SEGIB hayan aceptado un trabajo de este tipo supone un paso adelante que nos reconcilia con una institución poco conocida.

Si están en el ajo, dense la oportunidad de bucear un poco en sus páginas. Aunque el informe facilita pocos detalles de la envergadura económica  de los proyectos, un simple vistazo a los programas de cooperación entre Venezuela y el eje bolivariano (esquema II.2), sin ir más lejos, debería dar que pensar a más de uno.

Enhorabuena a los premiados.

lunes, 20 de diciembre de 2010

El retrato de una crisis y la responsabilidad de un gobierno

En el día en el que Zapatero y su Gobierno miran hacia Moody's, grabemos a fuego estas palabras en la conciencia colectiva.

viernes, 17 de diciembre de 2010

Delicias de Wikileaks en FP; Esos chinos malandrines; 2010 y el desarrollo; La dignidad del Perú; Clegg, revisited: Vínculos que me gustaron

- Les hablaba hace unos días del modo en que Wikileaks expuso las vergüenzas del embajador de EEUU en Harare. Esta semana les sugiero que visiten la muy interesante pieza de Foreign Policy en la que contrastan la información sobre varios estados fallidos (aunque uno llega a la conclusión de que lo realmente 'fallido' es el esfuerzo de la comunidad internacional por ayudarlos). Su página ha abierto toda una sección de análisis sobre los cables filtrados que realmente merece la pena. 

- Resulta fascinante el modo en el que nuestros gobernantes y empresarios se echan las manos a la cabeza cuando las economías emergentes aplican las mismas recetas que en algún momento nos fueron bien a nosotros. Lean en esta entrada de Chris Blattman sobre los supuestos apuros de la española Gamesa ante la política industrial del Gobierno chino.

- Mi colega Stephen Hale hace un repaso navideño de las noticias del desarrollo en este año 2010. No olviden llevarlo bajo el brazo a la cena de Nochevieja, que estas cosas gustan mucho.

- FronteraD (ya les he hablado en otras ocasiones de esta espléndida y heroica publicación digital) habla esta semana de la guerra que tuvo lugar en Perú durante los años 80 y 90, ofreciendo una mirada digna de sus víctimas. Algunos de los periodistas que mantuvieron el tipo y la decencia durante aquellos años duros continúan hoy poniendo al poder contra las cuerdas. 

- Y el vídeo de la semana: Nick Clegg, mamporrero liberal del gobierno de David Cameron, en un par de cortes que sus asesores y terapeutas quisieran ver borrados del mapa cibernético.  

Que lo disfruten.


jueves, 16 de diciembre de 2010

Feliciten a Fariñas. Su premio es la buena noticia del día.

Si quieren felicitar a Guillermo Fariñas por el Premio Sajarov a la Libertad de Conciencia 2010, Yoani Sánchez ha ofrecido en twitter su teléfono para enviarle un mensaje: +5352415708.

(Gracias a Nacho Torreblanca por la pista).

Los americanos, desolados por los altísimos niveles de ayuda al desarrollo... proponen multiplicarla por diez

De la página de Aidwatch:

Me pregunto si los españoles tienen una opinión muy diferente.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Más valoraciones de la Cumbre de Cancún

Una buena amiga, que conoce de muy primera mano el proceso de negociaciones del clima, me remite estas notas que pueden interesarles también a ustedes:

De las cosas más interesantes de la cumbre de Cancún es el empuje al portafolio de mitigación, que va más allá de lo forestal. No en los países industrializados (¿para qué seguir tonteando con torpes promesas?), sino en los países en transición y en desarrollo. La preparación de los NAMAs (estrategias de mitigación) viene íntimamente ligada al concepto de desarrollo de bajo consumo. Parecerá de perogrullo, pero es una buena noticia que se asiente la lucha contra el cambio climático como algo indisociable del término desarrollo (no siempre ha sido así). Si estas estrategias se ponen rápidamente en marcha, y efectivamente el Fondo Verde Global se dota de fondos, serán buenas noticias para la agenda de cambio climático, pero sobre todo lo serán para la agenda del desarrollo. Máxime en este contexto donde la Ayuda Oficial al Desarrollo va en caída libre, es importante que el caudal de los fondos etiquetados “cambio climático” se utilice sabiamente para apoyar el desarrollo (no sólo la inversión o el crecimiento) en los países menos adelantados. 
A pesar de lo que predecían los más agoreros (el adiós al régimen de Kyoto), las alteraciones propuestas al mercado de carbono han sido mínimas y favorecedoras a los mercados. Por ejemplo la inclusión de los "proyectos sumidero” (Carbon Capture Storage) en la lista de elegibles como Mecanismos de Desarrollo Limpio. Una vez más se constata el gran respeto que nuestros gobiernos profesan hacia Don Mercado, a diferencia del desprecio que Don Mercado profesa hacia nuestros gobiernos
Al final, como casi todo en desarrollo, la cosa mejoraría sustancialmente con "un poco de azúcar en la píldora que os dan...": eso que llaman “buen gobierno”. El asunto de la "Gobernanza Global" (palabro, perdón) también está en el tapete del clima. Revelador, en mi opinión, el que el G77 [que agrupa a 130 países en desarrollo]se haya resistido entre bambalinas y cual gato panza arriba a que sea el Banco Mundial la entidad administradora del futuro “Fondo Verde Global”. Lo será igualmente de manera interina (la realidad es terca y dura y no parece que hubiera muchos más ases en la manga) hasta que se establezcan los mecanismos de gestión definitivos, pero si yo fuera Robert Zoellick me preguntaría de dónde sigue emanando tanto cariño hacia una institución cuyo eslogan es, sin embargo, “trabajando por un mundo sin pobreza”. 
Y termino con una "kind correction": EEUU ya no es el máximo emisor de CO2. China tiene los honores desde hace ya algún tiempo (no así en emisiones per cápita donde EEUU sí sigue a la cabeza). Ver aquí los datos del "Union of concerned scientists". 

Contra los Centros de Internamiento

Como es Navidad, el Parlamento Europeo rechazó ayer (por ahora) la directiva sobre el "permiso único" que pretendía formalizar un sistema de castas entre trabajadores comunitarios y de países terceros. En su peculiar concepción del mundo, la Comisión Europea y sus 'hooligans' de los partidos conservadores estaban dispuestos a consolidar un marco laboral en el que el color del pasaporte establece discriminaciones fundamentales entre colegas de fábrica o despacho, por ejemplo a la hora de percibir las pensiones a las que cada uno de ellos tiene derecho. No deja de sorprenderme el modo en el que Europa ignora en sus políticas de inmigración todas las lecciones valiosas que ha aprendido en el último medio siglo acerca de los riesgos de establecer la raza y la nación como determinantes de derechos fundamentales.

Así que tres hurras por socialistas y liberales. Pero no se me entusiasmen demasiado; la de ayer es una de las escasas noticias buenas que recibirán los inmigrantes este año. La crisis ha puesto a sus comunidades en el disparadero y proliferan en los países europeos todo tipo de políticas de acoso más o menos legal contra los trabajadores extranjeros y sus familias. Desde la complicación kafkiana del derecho de reagrupación a las redadas 'selectivas' en estaciones de Metro, la restricción de servicios sociales o el 'deber de informar' (una reminiscencia de Vichy), la imaginación de los burócratas de la UE es inagotable.

Entre todas estas medidas destaca con luz propia la de la reclusión forzosa de extranjeros en los Centros de Internamiento que adornan varias ciudades españolas. Se priva de libertad a individuos que han cometido una falta administrativa (mezclándolos con delincuentes confesos); se humilla a los internos y a sus familias con los regímenes de visitas; y se cultiva la desinformación y la angustia de los afectados. En la mayor parte de los casos, estos procesos ni siquiera derivan en una expulsión, sino que constituyen un mero castigo institucional y un mecanismo intolerable para inflar las estadísticas del Ministerio del Interior (del mismo Gobierno socialista cuyos eurodiputados se rasgaban ayer las vestiduras por la discriminación de los inmigrantes). Pueden consultar más detalles en las páginas de Inmigrapenal y en el último informe presentado por Pueblos Unidos.

Nada mejor entonces que celebrar el Día de los Trabajadores Migrantes saliendo a la calle y haciendo un canto a la decencia política y al sentido común. Si viven ustedes en Madrid o están de paso navideño, quizás quieran incorporarse a la concentración por el cierre de los CIE de que tendrá lugar en la Pza. Eugenia de Montijo (Metro Eugenia de Montijo) el próximo sábado 18 a las 4pm (también habrá concentraciones en Barcelona, Valencia, Málaga, Motril y Algeciras). Con toda franqueza, no se me ocurre una causa más urgente.

martes, 14 de diciembre de 2010

Tras Cancún, contengamos la respiración

Los informes y valoraciones más fiables de la Conferencia de Cancún coinciden en un punto fundamental: los países negociadores han reconocido la envergadura del problema y sentado las bases para un acuerdo multilateral. Tal como estaba el patio, no es poca cosa, pero no conviene sacar las botellas hasta saber cuánto de todo esto se verá materializado de aquí al COP17, que tendrá lugar el próximo año en Durban (Sudáfrica).

La lista de joyas de esta cumbre incluye:

  • Un acuerdo para limitar el calentamiento global a los 2ºC (con una posibilidad remota de considerar el límite de 1,5º que piden las ONG y los científicos). Eso supondría que los principales contaminadores (con EEUU a la cabeza) deben aceptar recortes de entre un 25 y un 40% en sus emisiones para el año 2020, lo cual sería una consecución histórica. 
  • Un Fondo Verde global para la financiación de los gastos de adaptación y mitigación del cambio climático en los países en desarrollo. Los números no están claros todavía, pero el paso tiene una importancia extraordinaria. Oxfam ha calculado que los costes de adaptación (sobre todo de los países más pobres) y mitigación (sobre todo de las economías emergentes) rondaría los 100.000 millones de dólares anuales en cada caso, así que háganse ustedes una idea.
  • Un mecanismo para proteger zonas forestales y vincularlas a la financiación del clima. Esta herramienta (conocida como REDD) ofrece para los países pobres un enorme potencial de recursos, pero también la amenaza de que la expansión de zonas forestales se haga a costa de las tierras más productivas de las comunidades campesinas.

Como señala el bien informado blog Political Climate, una de las claves del acuerdo ha sido la calculada ausencia de los líderes de los países negociadores, cuya lucha de egos en Copenhague convirtió la cumbre en un circo de tres pistas. Uno quisiera pensar también que, a pesar del entusiasmo mediático de escépticos e idiotas, la idea de que trotamos alegremente hacia un verdadero cataclismo planetario ha empezado a cuajar en ministerios y empresas. Pero, como les decía, esperemos a Durban. Nunca es tarde para una buena decepción multilateral. (Y, si no, pregúntenle al Ministro Sebastián, que recibió estas buenas noticias mientras firmaba un nuevo paquete de ayudas al carbón, responsable del 50% de las emisiones en España. Eso es lo que adoro de este Gobierno: su desparpajo.)

domingo, 12 de diciembre de 2010

La verdadera importancia de las filtraciones de Wikileaks

Recuerden sus principios, una nueva lección de sentido común de Soledad Gallego-Díaz:
Es posible que sea la reacción de la Administración norteamericana ante la revelación de los documentos, y no el contenido mismo de esos papeles, lo que termine realmente por minar la reputación de Estados Unidos. En el fondo, los documentos de la Secretaría de Estado no revelan secretos que le perjudiquen, sino las mentiras que han dicho en público, no ellos, sino buena parte de sus aliados, políticos españoles incluidos. Sea como sea, lo que es evidente es que los ciudadanos se sienten cada día menos seguros de la honestidad democrática de sus dirigentes. Basta con leer el último informe de la organización Transparencia Internacional sobre la percepción de corrupción en Estados Unidos y en la Unión Europea y su principal conclusión: los ciudadanos creen que ha crecido alarmantemente en los últimos años.
El resto del artículo está disponible aquí.

viernes, 10 de diciembre de 2010

Las noticias de mi muerte han sido una exageración

Buceo en el parnaso informativo de los archivos de Wikileaks y me topo con un cable enviado por el embajador de EEUU en Zimbabue en 2007 donde describe la conflictiva situación política del país y aventura el futuro del dinosaurio de Harare, Robert Mugabe. Esta vez sí -se entusiasma el diplomático- Mugabe está al borde del precipicio: "(...) mis puntos de vista se resumen simplemente en 'mantened el curso y preparaos para un cambio'. Nuestra política aquí está funcionando (...)". Unos párrafos después, insiste:
Con estos antecedentes, estoy convencido de que estamos el fin del régimen de Mugabe está muy cerca. Por supuesto, mis predecesores y muchos otros observadores dijeron algo parecido, y Mugabe está aún entre nosotros. Sin embargo, creo que esta vez va a ser diferente (...)".
Mugabe cumplirá el próximo mes de febrero 87 años, treinta de los cuáles se los ha pasado presidiendo una dictadura devastadora en su país. El entonces embajador en Zimbabue ha sido sustituido por otro, y es más que posible que Mugabe entregue credenciales a alguno más antes de estirar la pata.

Su caso es un paradigma de todo lo que funciona mal en los regímenes africanos, y una lección que deberíamos tener muy presente cuando leemos las tres líneas escasas que nuestros periódicos dedican, por ejemplo, al pucherazo en las recientes elecciones de Costa de Marfil.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Porqué los ministros de inmigración deberían haberse hecho un hueco en la Conferencia del Clima de Cancún

Si les gusta viajar, alegren esa cara. De acuerdo con el Tyndall Centre for Climate Change Research, la esclerosis de la comunidad internacional en la lucha contra el calentamiento global (un futuro de +4ºC) disparará los desplazamientos internos y las migraciones forzadas. En concreto, cerca de 1.000 millones de personas se verán obligadas a abandonar sus hogares a lo largo de los próximos 90 años. De la que salen, muchos de estos desplazados verán sus países devastados por inundaciones, sequías interminables y conflictos alrededor de recursos escasos como el agua y la tierra productiva.

El informe fue presentado esta semana en Cancún, en una Conferencia del Clima que brillará con luz propia en el Museo de las Oportunidades Menguantes. Las expectativas se han ido reduciendo de tal manera que lo que hace sólo dos años parecía intolerable se acepta hoy con un pragmatismo que escandalizaría al mismísimo Kissinger.

Muchos ven en este gráfico una especie de traductor universal Google del estado de las negociaciones (refleja el caso británico, así que multipliquen la brecha por cuatro en el caso de España y similares):


Es probable... pero profundamente miope. En realidad, no hay modo de representar las variables económicas, sociales y políticas del próximo siglo con independencia de las medioambientales. Cuanto antes nos demos cuenta antes dejaremos de perder el tiempo y centraremos las negociaciones en lo que sí es posible salvar antes de llegar al pacto global.

Mientras tanto, vayan preparando las maletas.

lunes, 6 de diciembre de 2010

Estoy en la onda

Así es, improbables lectores: se acabó el manguito y la carga de tinta Waterman. Mi personal trainer en materia de nuevas tecnologías acaba de auparme a la cresta de la ola con una cuenta en Twitter y otra en Eskup (la de Facebook la manejaba ya con envidiable soltura). El mero rumor ha encendido el entusiasmo de los internautas y cuento con 3 seguidores en la primera y 1 en la segunda. ¡Tiembla, Britney Spears!

Me encantaría perorar durante horas sobre las ventajas de cada una (y de una sobre otra), pero, con toda franqueza, no las entiendo muy bien. Bastante me cuesta ya entender cómo es posible decir algo con cierta coherencia en 240 caracteres (algunos no pueden hacerlo ni en 240.000, pero ése no es un consuelo). 
El autor y unas amistades en la
presentación de su cuenta twitter

Así que, niños y niñas, si también están ustedes en la onda y quieren auparse a mis idioteces cibernéticas, ésta es la ocasión. Además de las inevitables referencias a nuevas entradas del blog procuraré ir enviando otra información relacionada con los asuntos que nos ocupan.

jueves, 2 de diciembre de 2010

La ayuda española como Benjamin Button

Cuatro años buenos. Cinco, incluso. Y sólo unos meses para echarlos por la borda.

900 millones de euros recortados en 2011 y el compromiso de alcanzar el 0,5% del PIB en AOD evaporado. El 0,7% ni está ni se le espera.

Ausencia de evaluaciones sistematizadas o de mecanismos eficaces de aprendizaje.

Irrisoria orientación a la ayuda presupuestaria, sectorial o cualquier otra herramienta que caracterice un sistema de cooperación moderno.

Una ayuda multilateral atomizada y carente de estrategia.

Personal cualificado en desbandada, justo cuando la frágil arquitectura institucional construida en los últimos años empieza a desmoronarse.

Retórica pro-Robin Hood en Nueva York y práctica pro-Sheriff de Nottingham en el G20 de Seúl.

La oposición al rebote.

Dos años para salvar los mimbres de uno de los proyectos estrella del Presidente Zapatero.

Sepan del ascenso y derrumbe de la cooperación oficial española en el informe presentado hoy por Intermón Oxfam.

martes, 30 de noviembre de 2010

Todo lo que usted quiso saber sobre Cancún y nunca se atrevió a preguntar.

Después del desahogo de ayer, comparto con ustedes algunos vínculos útiles para entender las claves de la Conferencia del Clima en Cancún. La mayor parte de ellas están robadas del blog de Duncan Green:

- Miquel Muñoz, experto español en CC, les ofrece en esta entrada de Triple Crisis todo lo que deberían saber sobre la Cumbre, sus expectativas y sus antecedentes.

- The Economist hace un irreverente repaso del estado y retos de la adaptación al cambio climático. No se queden con los titulares: hay escenarios mucho peores que otros (pero todos exigirán una adaptación para lo que no siempre tendrán recursos).

- Si vive usted en país de nombre impronunciable y no se asustó lo suficiente con la entrada de ayer, échele un vistazo a este gráfico que publica el último informe de UNCTAD sobre Países Menos Adelantados. Para las regiones más pobres del planeta, la recurrencia de shocks climáticos en 2000-2010 se ha multiplicado por cinco con respecto a los años 70. Delicioso.


- Y, para los que tengan tiempo y ganas, todos los detalles de uno de los asuntos que más interesan a los países pobres en estas negociaciones: El Fondo del Clima para hacer frente a los casi 200.000 millones de dólares anuales que costará la mitigación y adaptación al CC en los próximos años. Gentileza de mis colegas de Oxfam.

lunes, 29 de noviembre de 2010

Comienza la Conferencia de Cancún sobre Cambio Climático: es hora de hablar de la independencia de Cataluña

Amodorrados lectores: hordas de funcionarios, científicos y activistas (¿conferenciará Aznar en esta cumbre, ahora que es verde?) se dan cita a partir de hoy en las playas de Cancún para beber combinados y detener el calentamiento global. Que San Cucufato les ilumine.

Por si no tienen ustedes la suerte de estar allí, les propongo que entren en calor echándole un vistazo a este gráfico animado (que no 'animado gráfico') del servicio meteorológico británico sobre las consecuencias del calentamiento global de 4ºC hacia el que trotamos alegremente. (Una sugerencia: desactiven todas las pestañas de la parte inferior izquierda y vayan activándolas después una a una... e imagínense que viven en uno de esos países tan divertidos rodeados de círculos de colorines.)

Asusta, ¿verdad? Pues no se preocupen. Tras los resultados de las elecciones catalanas de ayer, cualquier asunto menor como el cambio climático quedará arrinconado para que podamos hablar largo y tendido de temas realmente importantes y futuristas, como la independencia de Cataluña y el modo en el que este conflicto atávico y trascendente rompe el corazón de patriotas a un lado y otro del Ebro. Todo lo demás puede esperar (y esperará, no les quepa la menor duda).

viernes, 26 de noviembre de 2010

jueves, 25 de noviembre de 2010

Ah, la polémica...

El asunto del que les hablaba el pasado lunes se ha ido enrocando estos días. Encontrarán una explicación más detallada de mi colega Rob Bailey en esta entrada y una contestación del autor inicial de los reproches a Oxfam en esta otra.

Insisto en este asunto porque no solo explica bien los dilemas económicos y sociales del precio de los alimentos, sino las dificultades que encuentran organizaciones y expertos para abordarlos de forma adecuada. Confío en no aburrirles.

lunes, 22 de noviembre de 2010

Precios de los alimentos: ¿en qué quedamos?

Dani Rodrik, respetado economista de Harvard, critica en su blog los supuestos vaivenes en la posición de Oxfam sobre los precios internacionales de alimentos. Al parecer, tenemos la irritante costumbre de "acentuar lo negativo", quejándonos cuando los precios están bajos y protestando cuando los precios están altos.

El profesor Rodrik tiene razón. Cuando la competencia desleal de los países ricos y la liberalización unilateral (inducida) de las economías pobres obligaba a cientos de millones de campesinos a vender sus productos por debajo del coste de producción, Oxfam protestaba. Y cuando -en medio de una volatilidad mareante- el precio de los alimentos se multiplicó, incrementando el número de hambrientos en más de 250 millones de personas, Oxfam también protestó.

¿En qué quedamos?, dice el Prof. Rodrik. ¿No eran precios altos lo que habíamos reclamado?

Para un tipo que pasa las horas elaborando detallados modelos econométricos que le permitan interpretar una realidad que rara vez pisa, el desinterés por los matices resulta llamativo. Como señala mi colega Rob Bailey en la respuesta a las acusaciones de Rodrik (que éste ha tenido el buen gusto de colgar en su blog), nunca hemos dicho nada esencialmente diferente, pero la intensidad de los mensajes se ha ido adaptando a las circunstancias políticas y a la oportunidad de influir en ellas. Los campesinos pobres perdieron durante los años de la competencia desleal y el desmantelamiento de los mecanismos públicos de apoyo. Pero perdieron también cuando sus desventajas de partida (falta de crédito, insumos, tierra o mercados) les impidieron aprovechar las oportunidades de un mercado más rentable. Si consideramos que buena parte de los productores pobres también son consumidores pobres, el impacto sobre la seguridad alimentaria del mundo en desarrollo es fácil de comprender.

En realidad, estos y otros muchos detalles están en el camión de informes e investigaciones que hemos ido publicando en los últimos años con respecto a estos asuntos.

Y sí, tenemos ese defecto. Tendemos a centrar nuestra atención en los perdedores. Para dar un paso atrás y enfatizar los matices ya están los académicos de Harvard.

viernes, 19 de noviembre de 2010

Monos, bosques y crecimiento: Política industrial para frikies


Recibo una invitación de la Fundación Ideas para escuchar la presentación de Marcela Escobari (directora adjunta del Center for International Development de Harvard) sobre el concepto del product space y sus implicaciones para las políticas de desarrollo. 


Si alguno de ustedes es un friki de la economía y tiene oportunidad de asistir a este seminario, no se lo pierdan. Si cumplen la primera condición pero no la segunda, buceen un poco en este fascinante asunto. Les explico por qué en este texto que escribí en una etapa en la que estuve relacionado con el CID y conocía a sus promotores:

Varios investigadores del Center for International Development (CID) de la Universidad de Harvard -liderados por Ricardo Hausmann- están desarrollando una fascinante derivación de las teorías que vinculan el comercio con el crecimiento económico.

Su punto de partida parece casi una obviedad: lo que exportas, cuenta. Dicho de otro modo, los países de riqueza menor se irán acercando a los países más desarrollados si producen y exportan lo mismo que éstos. La sofisticación de las exportaciones actúa entonces como un generador de innovación, capacidades e inversión, que acaban arrastrando al conjunto de la economía hacia espacios más rentables del mercado.

Para ilustrar su tesis, los economistas del CID han colaborado con un físico, César Hidalgo, que ha elaborado para ellos el mapa del 'espacio productivo'. Este mapa muestra la distribución de los diferentes sectores productivos de acuerdo a las capacidades que requiere cada uno de ellos. De este modo es posible ubicar las empresas de un país en el mapa y determinar si las capacidades con las que cuentan les permitirían ir trasladándose hacia zonas más rentables del mapa.


Esta es Bolivia, por ejemplo, en el año 2000 (más abajo indico dónde encontrar mapas de excelente calidad):






En su analogía, Hausmann utiliza la figura de los 'monos' para hablar de las empresas de un determinado país, y de 'árboles' para denominar a las industrias del espacio productivo. Los monos están señalados con cuadrados (más o menos grandes dependiendo de su importancia relativa en la economía nacional) y las industrias con círculos (que son más oscuros cuanto más rentables). Si miramos el mapa de arriba, los monos de Bolivia se encuentran concentrados en pocas y remotas regiones del mapa (hidrocarburos y textiles, fundamentalmente), por lo que tienen pocas posibilidades de 'saltar' a otros árboles más rentables. Esto significa que sus capacidades no son muy útiles para producir lo que producen los países más ricos.

De ser ciertas, las ideas de Hausmann y sus colegas suponen un refinamiento de la teoría clásica del comercio y de las recetas económicas que se han aplicado como una plantilla durante los últimos treinta años: en primer lugar, y a riesgo de disgustar a Adam Smith, un país no debe especializarse en lo que hace bien, sino en lo que hacen bien aquellos a los que las cosas les han ido mucho mejor. Segundo, el desarrollo de las capacidades que permitirán exportar productos más sofisticados difícilmente caerá del cielo; es imprescindible contar con una política industrial pública que sea activa e inteligente.

Y tercero: no hay recetas. Lo que es bueno para un país puede resultar letal para otro, porque sus capacidades están condicionadas por variables tecnológicas, geográficas y humanas que varían de un caso a otro. Yo encontré el caso de las industrias de textiles y las de confecciones particularmente ilustrativo. De acuerdo con este enfoque, y en contra de lo que podríamos intuir, las 'capacidades' que son necesarias para producir telas son muy diferentes de las que hacen falta para la industria de la confección (y así está señalado en el mapa), y sería un error empeñarse en que una venga necesariamente después de la otra.

Este resumen de un puñado de párrafos difícilmente hace justicia al fascinante trabajo de los economistas del CID. Si te interesa, puedes encontrar todos los materiales en su página web, además de una relación amplia de mapas por país (y año) en la página creada por César Hidalgo. Esta página también incluye una explicación pormenorizada de los mapas, que permite al lector jugar con ellos observando los detalles y analizando la evolución de cada país.

jueves, 18 de noviembre de 2010

Niños

El nacimiento de mis hijos transformó el modo en el que entiendo la pobreza. La paternidad multiplica la empatía y permite comprender mejor la ansiedad o las esperanzas de unos padres que se enfrentan a la educación, la salud o la alimentación de sus hijos. Y la tragedia de no poder cumplir sus expectativas.

Leo anoche el espléndido informe hecho público por el Comité Español de UNICEF sobre La infancia en España 2010-11. El documento revela la inquietante realidad de cerca de dos millones de menores en nuestro país (1 de cada 4), cuyas familias viven en la pobreza o muy cerca de ella. Por primera vez desde que fue creado en España, UNICEF profundiza en los retos pendientos en la aplicación de la Convención sobre los Derechos del Niño aprobada hace dos décadas, y con ello entra con argumentos en un debate demasiado reducido a funcionarios y académicos. [De hecho, una de las mejores noticias de este trabajo es mostrar la ilusionante deriva que está tomando esta organización en los últimos tiempos.]

Qué les puedo decir que no les haya dicho ya... Con este informe UNICEF subraya la misma idea que debería lucir en el fondo de pantalla de nuestros ordenadores: esta crisis no debe ser reducida a una batalla entre pobres. Las sociedades decentes y los gobiernos inteligentes se ponen del lado de las víctimas, estén donde estén. Cuando escuchen hablar de menores españoles en riesgo social, de inmigrantes irregulares, de víctimas del cólera en Haití o de refugiados saharauis, no se equivoquen: es la misma música con diferentes letras.

martes, 16 de noviembre de 2010

Principios

Yo entiendo bien porqué el Gobierno de España ha situado Los Intereses de Estado por encima de la protección del derecho internacional y de los derechos humanos en el Sáhara Occidental.

Lo que no entiendo es en qué modo esto es diferente de Los Intereses del Estado chino en Sudán/Darfur; o de los intereses de la República Islámica de Irán en su propio territorio, los de EEUU en Asia central o los de Hugo Chávez en el Censo Electoral Venezolano. O de Los Intereses del Estado Belga en el Congo durante décadas, o los de Peter Botha en el vulnerable Estado sudafricano que heredó de sus padres.

Porque ésa es la gran desventaja de los derechos humanos frente a Los Intereses de Estado: Unos son irritantemente inamovibles y otros son deliciosamente maleables. Casi tanto como el voto, Sr. Zapatero.

lunes, 15 de noviembre de 2010

¿Cuántos habitantes puede alimentar el planeta?

Pues depende de lo que coman... No es una gracieta de lunes a primera hora, sino la bien argumentada posición de Lester Brown, uno de los académicos más prestigiosos en este campo, cuyas opiniones comenta Evans y recoje Green [esto de los blogs es una especie de Teléfono Estropeado, pero a gran escala]:
Una de las preguntas que me hacen a menudo es "¿cuánta gente puede soportar la Tierra?". Yo respondo con otra pregunta: "¿A qué nivel de consumo de alimentos?". Utilizando números redondos, al nivel estadounidense de 800 kg. de grano por persona y año para su alimentación directa y la de los animales que se comen, los 2.000 millones de toneladas anuales que suponen la cosecha mundial mantendrían a 2.500 millones de personas. Al nivel italiano de consumo, de cerca de 400 kg., la cosecha actual soportaría 5.000 millones de personas. Al nivel de 200 kg./año consumidos por un ciudadano medio de la India, permitiría alimentar a 10.000 millones.
[El resto de su pieza está disponible aquí.]
Eso explica, dice Evans, porqué la estimación gruesa del Banco Mundial con respecto a 2030 (necesitaremos producir un 50% más de alimentos, si hemos de hacer caso a sus econometras) debe ser tomada con cautela: Depende; depende de lo que comamos, no de cuánto comamos. Las necesidades calóricas básicas de un individuo pueden ser satisfechas de muchas maneras, y algunas son mejores que otras. 

En el contexto de un planeta que se asoma al abismo de unos recursos naturales limitados, instituciones e individuos deben enfrentarse a la misma pregunta: qué debe cambiar en el modo en el que estamos haciendo ahora las cosas. Otra buena razón para no perder por completo nuestra famosa dieta mediterránea. Es posible que lo sano no solo sea lo más sostenible, sino también lo más justo.

sábado, 13 de noviembre de 2010

Coda a la entrada de ayer

Por la importancia interplanetaria de los datos que se facilitan, copio aquí el comentario de José A. Hernández a la entrada de ayer. Habitantes de Madrid, abandonen lo que estén haciendo y diríjanse a la Plaza del Perú:
Gastón Acurio es una de las personas más interesantes que ha dado el Perú (ver su entrevista en la contraportada de El País el pasado 19 de septiembre: http://www.elpais.com/articulo/ultima/plato/bello/hay/injusticia/detras/elpepiult/20100915elpepiult_2/Tes) Es quien ha logrado que en Perú muchos niños quieran ser de mayor Chefs en lugar de futbolistas.
Astrid y Gastón es un sitio excelso que uno no debe perderse (es más caro ir a ver un partido de fútbol al estadio). Pero, solo por si acaso, Acurio acaba de abrir en Madrid un local de otra cadena suya: Tanta (que significa pan en quechua), más sencillo, pero de calidad (¡qué ceviche!). Hasta se puede tapear en la barra. No dejen de ir. Es fácil de ubicar: Plaza del Perú, número 1.

viernes, 12 de noviembre de 2010

Mistura

Sufridos lectores, es hora de hacerles una confesión: en ocasiones, camino del trabajo, me planto como Carpanta frente al menú de Astrid y Gastón, un parnaso de la cocina peruana cuyas delicias tuve oportunidad de probar en México... pero que en Madrid, ay, tiene precios solo accesibles para magnates anti-Tasa Robin Hood. Su dueño, Gastón Acurio, ha hecho de la cocina peruana una de las marcas internacionales más poderosas de este país, y lo ha hecho con un generoso apoyo a colegas y productores.

Les comparto esta pequeña confesión porque el bueno de Gastón se ha aliado ahora con Oxfam, Cepes y otras muchas organizaciones para reivindicar el secreto de la cocina peruana: el compromiso de sus campesinos con la diversidad y la calidad de los productos. Agricultores, ONG y cocineros se movilizan para destacar la dignidad de los pequeños productores y las amenazas a las que deben hacer frente, desde el impacto del cambio climático y la producción de biocombustibles a la injusticia de unos acuerdos comerciales que solo benefician a la parte más fuerte.

En este nota de CEPES encontrarán algunos detalles de la iniciativa, y seguro que disfrutarán como yo este estupendo vídeo producido por mis compañeros tras la feria gastronómica Mistura 2010.

jueves, 11 de noviembre de 2010

El apagón informativo de la agricultura europea

El Tribunal Europeo de Justicia declaró el pasado martes la “invalidez” de las normas comunitarias que permiten la publicación de beneficiarios de ayudas de la Política Agraria Común (PAC). La sentencia constituye un duro golpe para quienes, durante décadas, han luchado por incrementar la transparencia y el debate público alrededor de una de las políticas más costosas y más relevantes de la UE. Solo en ayudas directas, la PAC cuesta a los contribuyentes europeos cada año la friolera de 55.000 millones de euros, una cifra que se dobla cuando consideramos las transferencias realizadas por los consumidores a través del sobreprecio que impone el proteccionismo agrario. No solo se trata de un ámbito esencial del bienestar y la sostenibilidad de las sociedades europeas -del que dependen los alimentos que tomamos, el entorno que nos rodea y la tierra que pisamos- sino de uno de los agravios más viejos contra los países en desarrollo.

La plataforma digital Farmsubsidy.org -que ha liderado los esfuerzos de activistas y periodistas en este ámbito- hizo pública ayer una nota de respuesta cargada de sentido común: a diferencia de las ayudas sociales de carácter personal, los subsidios de la PAC constituyen transferencias del Estado a empresas privadas que no solo tienen ánimo de lucro, sino que están sujetas a estrictas condiciones de producción y comercialización que protegen el interés público y que deben ser auditadas. Para entendernos, el mismo criterio que rige a la hora de conceder la construcción de un puente o la financiación de una escuela concertada. El apagón informativo que ha disfrutado el sector agrario durante casi cincuenta años –y que el Tribunal Europeo podría consolidar ahora- es el mejor modo de perpetuar los privilegios y abusos de una política que concentra el 80% de las ayudas en el 20% de los beneficiarios (precisamente los más ricos y contaminantes) y el poder de unos lobbies que, con toda certeza, están detrás de esta batalla.

Aún no están claras todas las implicaciones legales de la sentencia. Algunos sugieren que las medidas de transparencia que han puesto en marcha algunos Estados (España incluida) podrían mantenerse en parte y sujetas a condiciones. Pero la batalla está planteada. Alemania e Irlanda ya han cerrado el acceso a los datos, y otros gobiernos tardarán poco en seguirles. Farmsubsidy.org anuncia que seguirá haciendo públicos todos los datos que caigan sus manos (y que presentan de forma jugosa; no dejen de visitar su página web), y todos miramos con envidia la transparencia informativa que rige en países como los EEUU. En España, mientras tanto, la Ley de Acceso a la Información prometida por el gobierno en tantas ocasiones reposa en el cajón de los pasos perdidos, justo al lado de la Ley de Libertad Religiosa.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Magnates Sin Fronteras

Publicado hoy en los medios escritos del Grupo Vocento.

Magnates Sin Fronteras Gonzalo Fanjul Suárez. Asesor Estratégico de Intermón Oxfam. (www.ideascontralapobreza.blogspot.com)

Incluso antes de que se convierta en algo más que una idea, la Tasa sobre Transacciones Financieras internacionales (TTF) impulsada hace algunas semanas en Nueva York por diferentes líderes internacionales está demostrando sus virtudes. Como por arte de magia, decenas de banqueros, inversores y especuladores han abandonado por unas horas la gestión de sus carteras y se han zambullido en los complejos problemas de la pobreza y el desarrollo internacional.

El veredicto ha sido unánime: “los impuestos al sector financiero no son la medida adecuada y serían un obstáculo a la recuperación”.

Alguien podría pensar que la oposición de los financieros a la tasa que grava con un 0,05% las transacciones financieras más especulativas tendría algo que ver con sus bonus anuales o con las cuentas de resultados de sus entidades. Error. Como señalaron recientemente algunos responsables del sector de los bancos y cajas en España, los Objetivos del Milenio no son cuestión de "regar de dinero a los países pobres, sino transformar las sociedades para que sean capaces de cambiar y salir de la pobreza". En otras palabras, el verdadero problema de los 1.400 millones de personas que viven hoy en la pobreza extrema no es la carencia de recursos, sino todo lo contrario.

Ésta es la buena noticia, señores de la banca: aún tenemos algún margen antes de empezar a “regar” a los países pobres con dinero. En concreto, tenemos un margen de unos 170.000 millones de euros anuales, que de acuerdo con la ONU es la brecha existente entre los recursos que serían necesarios para financiar los Objetivos de Desarrollo del Milenio y los que desembolsan los países donantes. Una brecha que explica en parte porqué la comunidad internacional está perdiendo la batalla contra el hambre y la pobreza: cuando faltan solo cinco años para que se cumpla el plazo establecido por los miembros de las Naciones Unidas, 70 de los países más pobres del planeta están muy por detrás de las metas previstas. El hambre alcanza por primera vez a cerca de 1.000 millones de personas y las cifras de mortalidad infantil se reducen con desesperante lentitud.

En realidad, la experiencia de cinco décadas de políticas de cooperación sugiere algo bien diferente a lo que defienden sus críticos: la financiación internacional constituye una condición necesaria para el crecimiento económico y el progreso, aunque a menudo no sea suficiente. En ausencia de otras fuentes, una ayuda al desarrollo que sea estable, predecible y negociada con los países receptores ha demostrado su eficacia en el pasado. En Tanzania, por ejemplo, el esfuerzo conjunto del Gobierno y de los países donantes ha permitido garantizar por primera vez el acceso a la educación primaria universal. Es parte de un esfuerzo global que ha logrado escolarizar a 33 millones de niños y niñas en la última década.

En un contexto de crisis, profundamente hostil al incremento del déficit, el reto está precisamente en encontrar fuentes públicas de financiación internacional que permitan la cuadratura del círculo, y en este campo la vieja idea de la TTF es una de las mejores que se han propuesto hasta el momento. A pesar del pánico que ha despertado entre nuestros inversores, la TTF no es un castigo a la banca sino una tasa que grava las operaciones financieras de carácter más especulativo. Cuatro de cada cinco euros que se mueven cada día en los mercados internacionales de capitales corresponden a transacciones sobre productos derivados, muchas de ellas ajenas a la economía real y al control de las bolsas. De hecho, la dificultad principal para la aplicación de esta tasa está en la opacidad de un sector que en este momento está bajo la lupa de los reguladores europeos y estadounidenses.

Las complejidades políticas de la TTF son evidentes, pero no cabe duda de que el esfuerzo merece la pena. Un cálculo rápido de los potenciales beneficios de este instrumento sugiere cifras por encima de los 300.000 millones de euros anuales, casi cuatro veces la ayuda al desarrollo global el año pasado. De acuerdo con un estudio de la Fundación Ideas, sólo en España se podrían recaudar hasta 6.300 millones de euros cada año. Estos recursos podrían ponerse al servicio de tres grandes retos: el desarrollo internacional, la cohesión social de los países donantes y la lucha contra el calentamiento global.

De todas las declaraciones realizadas estos días por los representantes de la banca española, hay una en la que estamos de acuerdo: existe el riesgo de que esta propuesta se tope una vez más con el desinterés de algunos miembros del G20. Por eso es fundamental aprovechar el impulso político ofrecido por Francia, España y la Comisión Europea durante la Cumbre de la ONU, que debe culminar en la reunión de este grupo que presidirá Nicolás Sarkozy el primer semestre de 2011. Y eso explica la oposición de un sector bancario que no se encuentra precisamente entre las víctimas de la crisis. Solo cabe esperar que el Presidente Zapatero tenga muy presente la advertencia que hizo Keynes hace casi un siglo: “Sugerir a la City de Londres una acción social en beneficio del bien público es como discutir El origen de las especies con un obispo”.

martes, 9 de noviembre de 2010

Más sobre líderes africanos y verdades incómodas

Reviso estos días la traducción al castellano de la espléndida y monumental África, de Martin Meredith, que Intermón Oxfam publicará después de las Navidades. 


El repaso de los hechos y personas que han protagonizado la historia oficial de este continente a lo largo de los últimos cincuenta años es un ejercicio solo apto para optimistas patológicos. Con escasas excepciones, los líderes bienintencionados de los primeros años de independencia degeneraron en poco tiempo en autócratas incapaces o, sencillamente, en ladrones y criminales. Sus regímenes fueron sustituidos por una generación de militares cuyos excesos y crueldad alcanzaron proporciones desconocidas. Las potencias coloniales y sus pares en el bloque soviético impulsaron, alimentaron y dirigieron un baile de cargos que aún hoy lastra el desarrollo de buena parte del África al norte y sur del Sáhara.


Mientras transito de la fascinación al espanto y vuelta atrás, cae en mis manos un inquietante artículo de William Easterley en The New York Review of Books. Este escéptico de la ayuda (némesis de Jeffrey Sachs) desarrolla sin edulcorantes su tesis:
El sistema internacional de ayuda tiene un sucio secreto. A pesar de la intensa retórica en sentido contrario, las naciones y las organizaciones que donan y distribuyen la ayuda no están demasiado preocupadas por la democracia y aún apoyan activamente a dictadores. El discurso habitual es que los donantes solo apoyaron a dictadores durante la Guerra Fría y desde entonces promueven la democracia. Esto es falso.


Léanlo con el mejor espíritu, porque dice algunas verdades incómodas... y recuerden después que, en este asunto, desgraciadamente, no hay respuestas simples. Para países en los que no hay flujos alternativos de financiación del desarrollo, una ayuda estable, predecible y bien auditada sigue siendo una palanca imprescindible de progreso.


[Y no se pierdan África cuando lo publiquemos. Es sencillamente fascinante.]

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Más sobre la derrota demócrata: visiones de una optimista

Los votantes han confirmado a las encuestas. El Partido Demócrata ha perdido finalmente el control del Congreso y con ello la capacidad (relativa) de llevar adelante sus reformas de manera unilateral. Para quienes esperamos cambios radicales en el modo en el que los EEUU definen e impulsan sus políticas de desarrollo, la noticia no podría ser peor. Con excepción de los programas de difusión del creacionismo en el África subsahariana, podemos esperar esfuerzos tibios por parte de quienes llevan la voz cantante en el Partido Republicano.

Sin embargo, no todos creen que esto sea un problema. Incluso es posible que la Administración Obama puede hacer de este trago una oportunidad. Al menos eso sugiere Connie Veillet, del Centre for Global Development, que destaca en este artículo las posibilidades para la reforma, vinculadas en gran medida con el impulso de una agenda de la eficacia de la ayuda.

Algunos de los ejemplos que sugiere son ilusionantes: si aceptamos que la ayuda alimentaria estadounidense -basada en gran medida en la exportación de excedentes agrícolas propios- retrasa las respuestas humanitarias y encarece los programas en un 25%, la posible reforma puede beneficiar tanto a la calidad de la ayuda como a la restricción del déficit público. Un legislador inteligente -por muy oposición que sea- es capaz de apreciar estos remedios caseros (salvo que haya sido puesto en el cargo por los lobbies agroindustriales estadounidenses, que para estas cosas tienen poco sentido del humor).

Sin embargo, otras de las supuestas 'oportunidades' que destaca la Sra. Veillet no lo son tanto. Un presupuesto para la política exterior que agrupe desarrollo, diplomacia y defensa es el mejor modo de someter las prioridades del primero a los intereses de los segundos. Ésa es la deriva que están tomando otros gobiernos, como el del Reino Unido, donde tras el compromiso de sostener los niveles de ayuda se esconde el propósito puro y burdo de poner los recursos contra la pobreza al servicio de los intereses estratégicos del donante. Después de que George W. Bush devolviese a la agencia pública USAid al amparo del Departamento de Estado, la tentación imperial de mezclar churras con merinas es demasiado alta.

De la necesidad, virtud... pero solo hasta un punto.

martes, 2 de noviembre de 2010

¿Por qué va a perder Obama estas elecciones legislativas?

Todo parece indicar que el Partido Demócrata perderá las elecciones que tienen lugar hoy en los EEUU. Las consecuencias para la agenda reformista del Presidente Obama en materia de desarrollo pueden ser sencillamente devastadoras. Solo en el ámbito de la lucha contra el calentamiento global la perspectiva de un congreso republicano sería el último clavo en el ataúd de las negociaciones post-Kyoto. La ofensiva de esta Administración en ámbitos como la regulación del sistema financiero internacional o la lucha contra el hambre puede quedar frenadas, sino completamente bloqueadas. Una agenda, en fin, que fue presentada en el esperanzador discurso de Obama durante la Cumbre de los Objetivos del Milenio del pasado mes de septiembre, y que a partir de hoy puede quedar entre corchetes.

Fuera de los EEUU resulta muy difícil comprender las razones que motivan a los norteamericanos a tomar las derivas políticas que toman en ciertas ocasiones (tampoco dentro se explican muy bien, no crean). Por eso he encontrado particularmente útil esta breve explicación de Hendrik Hertzberg en The New Yorker, que utiliza el paralelismo del primer gobierno de F. D. Roosevelt. Confío en que les ayude, como a mí, a tomar cierta distancia en estos momentos de inquietud. Lo demás es encomendarse a San Cucufato.

jueves, 28 de octubre de 2010

Atentos. Muy atentos.

En El País de hoy: El estado desvía a Caritas el alud de nuevos pobres.

Cuando lean esta noticia, recuerden lo que comentábamos en la entrada de ayer, por no hablar de la subida de tono contra los inmigrantes, que prolifera a derecha e izquierda, centro y periferia.

A medida que pasan los meses, el mayor riesgo es que la retirada del Estado convierta esta crisis en un conflicto entre pobres propios y pobres ajenos. Elijan ustedes su bando.

miércoles, 27 de octubre de 2010

Estoy al teléfono

Queridos lectores, agitadores todos: en la apresurada carrera hacia el absurdo en la que se ha convertido la respuesta de los partidos políticos españoles a la crisis, el PP acaba de ganar dos cabezas proponiendo un recorte dramático de los flujos de ayuda al desarrollo (que se une al aún más dramático recorte llevado a cabo por sus pares socialistas).

El PP ha decidido acordarse de los desheredados españoles a costa de los inmigrantes y de quienes al sur de nuestras fronteras padecen una crisis devastadora que se generó en Europa y en EEUU. Lástima que los pensionistas no estuviesen en su cabeza hace unos años, cuando apoyaron con entusiasmo la eliminación de un impuesto sobre el patrimonio que generaba cerca de 2.000 millones de euros anuales. Casi la mitad de toda la ayuda que concedió España el año pasado.

Y como no estoy de acuerdo, he decidido llamarles y decírselo. Su teléfono es el 900 101 446, un número gratuito para expresar con calma nuestras largas frustraciones. Los detalles de esta campaña están disponibles aquí, pero el mensaje es simple: retiren ustedes esta enmienda inmoral a los Presupuestos del Estado. Ofende al sentido común y a la decencia de tantos millones de españoles que no estamos de acuerdo con que paguen los de siempre.

viernes, 22 de octubre de 2010

Para melancólicos políticos

Si comparten ustedes conmigo esa incómoda ambivalencia que no nos deja vivir con la política pero tampoco sin ella disfrutarán esta pequeña pieza escrita por un buen amigo. Mi educación ciudadana y la esperanza de vivir en sociedades mejores se ha ido conformando a base de reflexiones como ésta (además de un peregrinaje por partidos e iniciativas que mi confesor y mis asesores legales me impiden mencionar).

Un guiño melancólico de fin de semana para apátridas políticos.


TODO SE COMPLICA

Diego Íñiguez (Publicado en los medios del Grupo Vocento el 22 de octubre de 2010)

La política en los Estados Unidos es dura. Piensa uno que un dirigente europeo que se viera transportado –quizá por artes de magia negra de un compañero de partido– a ella se tiraría al Potomac en una semana al verse enfrentado a procedimientos parlamentarios que bloquean reformas apoyadas por el 60% de los senadores, a la negociación diaria y a cara de perro con los congresistas, gobernadores y lobbistas del propio partido, a la ferocidad con que se abren paso grupos de presión o Tea parties. Si se compara con la vida en los partidos europeos, funcionarizados y al abrigo de sus opiniones públicas gracias a las listas cerradas, da vértigo.

Pero ¿es más fácil la política europea? ¿Lo es para la oposición en Italia bajo el omnipresente berlusconismo televisado? ¿En la Bélgica erosionada por los particularismos lingüísticos? ¿Lo será en el Reino Unido si se hace proporcional el Parlamento? No son problemas abstractos: en Suiza prosperó el referendo contra los minaretes frente a toda la clase dirigente. Las expulsiones de gitanos de Italia o Francia disparan alarmas, llegan al poder xenófobos declarados: la Lega Nord, en Suecia, en Holanda. La Europa rica tiene miedo, cree poderse blindar. Parte de su electorado ya ni guarda las apariencias hacia los que llegan de fuera para hacer trabajos que no quieren los nacionales.

Hay otros déficits. El presidente turco explica el retraso de la entrada de su país en la UE por la falta de pensamiento estratégico de los dirigentes e intelectuales europeos. Si pensáramos a 25, 50 ó 100 años, dice Abdullah Gül, veríamos razones –de seguridad, suministro energético o demografía- que deberían pesar más que las de la política de diario. En EEUU, cientos de fundaciones, académicos y hasta los estudiantes universitarios hacen proyecciones a partir de la Historia de Roma o la moderna, de cálculos económicos o sobre recursos naturales. Siempre con apasionamiento, muchas veces con realismo. La élite británica, formada en las únicas universidades europeas con buen lugar en los rankings, defiende implacablemente sus intereses nacionales. Alemania, más internacionalista, tiene un tejido envidiable de fundaciones para la formación política. En España, esfuerzos solventes (Elcano, Oxfam, Alternativas, FRIDE, CIDOB) no tienen los lectores que merecen: nuestros futuros dirigentes estudian, si acaso, Derecho, o dan sus primeros pasos en la nueva carrera política profesional.

Sin saber cuáles son los objetivos es difícil valorar los resultados, incluso cuando las cosas van bien. Ocurre en Alemania: aunque el país celebra veinte años de reunificación, ha salido de la crisis con un crecimiento del 3,5%, el paro baja a cifras mínimas, su política no refleja esa bonanza y los partidos que la impulsaron con sus reformas pierden terreno. Un nuevo orgullo nacional surge tímidamente entre las dudas e inseguridades que son parte esencial de la cultura política alemana: ¿quién ha ganado con la reunificación? ¿Las empresas que han reconstruido las infraestructuras del Este, los jóvenes de los nuevos estados, que tienen ahora el mundo abierto? ¿Han perdido su país los alemanes del Este? ¿O son los del Oeste, los teóricos vencedores, los que perdieron la buena, vieja RFA, endurecida desde que desapareció el modelo rival? ¿Por qué no gana ventaja Merkel con las velas cargadas de la economía? ¿Por su estilo de gobierno indecisivo, por una incompatibilidad esencial entre sus democristianos y los liberales, porque no es bastante conservadora, porque la gente sabe que las vacas gordas vienen de esfuerzos anteriores y cree que ahora toca repartirlas subiendo los sueldos?

La política alemana gasta mucha energía en debates que no responden a discrepancias reales. Ocurre con la inmigración: en realidad todos son integradores, el modelo de acogida alemán nunca ha sido multicultural. Lo que se busca son puntos políticos -el voto del 15% más conservador, titulares en los medios- o preparar a la opinión para medidas en las que la clase dirigente está esencialmente de acuerdo. Con más partidos, la gestión del sistema político se hecho más difícil. Los grandes envejecen, pierden votos y juzgan duramente a los verdes, que los ganan: son una suma de protestas, dicen, no lograrán hacer un programa, no tienen experiencia. La generación política de Kohl se apaga como la salud de Schäuble; la del 68 tiene un pie fuera. El episodio político más interesante hoy es la protesta contra un proyecto ferroviario, Stuttgart 21, aprobado en su día pero cuestionado hoy por verdes y ciudadanos enfadados. Está en peligro la gobernabilidad del país si una minoría de activistas logra bloquear una decisión acordada regularmente por la mayoría, dicen los defensores; lo relevante es la opinión claramente manifestada hoy por los ciudadanos y no una decisión adoptada hace años en un oscuro procedimiento, dicen los oponentes. Democracia representativa frente a la plebiscitaria. La canciller Merkel ha respaldado con inusitado brío al gobierno regional democristiano y se la juega en las elecciones regionales de marzo.

Todo se complica. Una sensación de que atardece, hace frío y recordamos tiempos soleados nos recorre la espalda. Gobernar parece cada vez más difícil, cuando más falta hace. O quizá siempre ha hecho falta y siempre decepcionan los gobernantes: los libros que publican hoy los grandes líderes de ayer curan cualquier añoranza, cansa tanto carisma. Crecemos con una concepción lineal del tiempo, con un sentido del progreso que nos hace querer ser mayores para ver qué hay más allá. Intuir que no hay nada mejor, o nada bueno, nos entristece. A lo mejor no es para tanto: a veces, en otoño, es lo que pasa.

jueves, 21 de octubre de 2010

Apuntes rápidos sobre el nuevo gobierno Zapatero

[Disculpas por adelantado a los lectores no interesados en la política española. No les culpo.]

- A estas alturas de la legislatura podemos esperar pocas novedades sustanciales en las políticas de desarrollo. A menos que se produjese un sorprendente cambio en la Secretaría de Estado del ramo, lo previsible es que la Ministra Jiménez haga poco por detener el deterioro galopante de las instituciones y los presupuestos de cooperación internacional. Continúa la desbandada de cargos y cabezas. 

- Es posible, sin embargo, que las afinidades geográficas del ministerio se vean alteradas. Moratinos no solo se hizo famoso por sus querencias con Oriente Próximo y África, sino también por no haber hecho un solo viaje a América Latina fuera de las cumbres iberoamericanas. Jiménez, como María Dolores Pradera, tiene a América en el corazón. 

- Pajín fue una buena Secretaria de Estado de Cooperación, que comprende y apoya la importancia de este asunto. Sólo cabe esperar que utilice su influencia en el Consejo de Ministros, aunque sea a distancia.

- Rubalcaba, el nuevo hombre fuerte, no solo es el látigo de ETA, sino también de los inmigrantes indocumentados. Mucho me temo que la reputación de Valeriano Gómez como un potencial contrapeso a la cabalgadura libre de Economía no alcance a las políticas de inmigración, parte de las cuáles corresponden a su cartera. Con un desempleo disparado, las elecciones locales por medio y la oposición soltándose la melena, lo mejor que podemos esperar en este ámbito es no parecernos tanto a Berlusconi. Los tiempos en los que Zapatero y Caldera abrieron la puerta a un debate sensato (y europeo) sobre el futuro régimen migratorio son parte de un pasado cada vez más borroso.

- Se me saltaron ayer los lagrimones cuando supe que Elena Espinosa dejaba el Ministerio de Medio Ambiente, Rural y Marino. El modo en el que esta buena mujer se ha plegado a los peores privilegios continuistas de la elite agraria española pasará al Museo de las Políticas Fallidas. En el camino, claro, se han quedado los compromisos de España con el medio ambiente y con la agricultura familiar. Para quienes nos hemos lamentado cada día de la derrota política de Cristina Narbona, la entrada de Rosa Aguilar supone una esperanza... ¿o no? Personalmente, me gusta tanto como a cualquiera, y entiendo el golpe de efecto que supone tenerla en el Gobierno. Pero no conocemos sus intenciones en este ámbito, así que tiene poco tiempo para demostrar que este ministerio es algo más que el Club de Fumadores de los sindicatos agrarios. Nos jugamos demasiado en las negociaciones post-Kyoto, por poner un solo ejemplo.

- El hecho, amiguitos, es que éste es el conjunto de individuos más sólido que ha poblado el Consejo de Ministros desde 2004. Uno no puede evitar pensar cuántos disgustos nos hubiésemos ahorrado si este plantel hubiese llegado antes. La presencia de Gómez, Pajín, Aguilar y Jaúregui (soy fan) augura un Gobierno más equilibrado ideológicamente que el anterior en materia de políticas sociales y lucha contra la pobreza. La mala noticia es que el Presidente sigue siendo el mismo, pero incluso él puede cambiar. Fíjense si no en Aznar, que ahora es verde.

Vuelve la Tasa Tobin, en versión 2.0

Espléndido artículo publicado por mi compañera Susana Ruiz en El País de hoy. Una defensa limpia, clara y contundente de la Tasa Robin Hood que podrán encontrar aquí. No se lo pierdan.

martes, 19 de octubre de 2010

Aznar como Hulk

La noticia está corriendo como la pólvora entre los medios conservadores: José María Aznar -ex-presidente, agitador y esteta- ha sido designado director del consejo asesor del Global Adaptation Institute, una nueva organización no gubernamental que defiende y financia la adaptación de los países pobres al cambio climático.

Qué raro... Este servidor de ustedes tuvo oportunidad de escuchar al Sr. Aznar hace algunos meses, durante su charla con estudiantes y profesores de la Kennedy School de Harvard, en la que su escepticismo climático fue uno de los asuntos estrella. No entro en demasiados detalles, pero espetarle a algunos de los científicos e investigadores más reputados del país que "el Sáhara ya era un desierto hace 2.000 años" no contribuyó mucho a fortalecer la credibilidad de sus argumentos. [En realidad, siempre he pensado que las exóticas posiciones políticas de Aznar son muy discutibles pero legítimas... salvo en el tema del cambio climático, donde sus fundamentos científicos son equiparables a los de quienes piensan que el mundo fue creado por Dios hace 6.000 años, junto con Adán y Eva.]

Entonces, ¿qué ha ocurrido? ¿de dónde viene esta transformación? ¿estamos presenciando el nacimiento de un nuevo filántropo global, verde y musculado? Este blog no se arredra y les sugiere tres posibles teorías, todas ellas inventadas a partir de la información más fiable:

1) El consumo continuado de esteroides y las horas de spinning han afectado su entendimiento. Podemos esperar en cualquier momento una declaración a favor de la Tasa Robin Hood.

2) El Global Adaptation Institute remunera generosamente a sus asesores y garantiza las oportunidades de negocio para las empresas involucradas. Y les aseguro que en el campo de la adaptación el negocio es mucho y creciente.

3) El Global Adaptation Institute es algo más de lo que parece a primera vista. La escasa información disponible sobre sus actividades (su dirección web remite directamente a esta página de relaciones públicas) habla de la necesidad de adaptarse a un "entorno cambiante", pero no entra en ningún momento en el aspecto más delicado de las negociaciones sobre adaptación al cambio climático: quién es responsable de esta crisis y, por tanto, quién debe ponerle fin y financiar sus consecuencias.

Líbreme San Cucufato de ser malpensado, pero no sé por qué creo que el fichaje de José María Aznar está más relacionado con las dos últimas razones que con la primera. En países como EEUU, la pelea alrededor del cambio climático, su origen y su respuesta alcanza proporciones épicas y mueve intereses políticos y económicos formidables. El tiempo nos lo dirá. Mientras tanto, demos la bienvenida a nuestro nuevo aliado. No veo el momento de que ponga su afilada lengua al servicio del activismo climático.

¿Y si comprásemos Luxemburgo?

Durante los próximos meses van a leer en este blog entradas cada vez más frecuentes acerca de los retos del desarrollo en un mundo de recursos naturales limitados. La producción agraria global ha ido creciendo durante décadas, impulsada por un incremento del rendimiento y una expansión de la tierra cultivable. Y aunque la cosecha de 2008 fue la más grande de la historia, en siete de los ocho años que transcurrieron entre 2000 y 2008 el consumo mundial estuvo por encima de la producción.

Deberíamos leer estos datos como la señal de alarma sobre los problemas que vendrán: existe una demanda global creciente para unos recursos agrarios cada vez más limitados. Un mundo en el que el consumo de proteínas y calorías continuará creciendo a medida que crezca el número y el ingreso medio de la población mundial (9.200 millones de habitantes en 2050, según la ONU) y en la que los compromisos de reducción de emisiones obligarán a producir de forma radicalmente diferente (hoy cerca de un 20% de las emisiones de gases de efecto invernadero proceden de la producción agraria). 

La escasez y los límites naturales determinarán en poco tiempo la producción global y el acceso a los alimentos. No es exagerado decir que el hambre del futuro dependerá en gran parte de tres recursos escasos: la tierra, cada vez más disputada; el agua, cada vez más escasa; y el CO2, cuyas emisiones deberán reducirse de forma dramática en los próximos años. Lo que hagamos en estos asuntos definirá en parte la estabilidad y la prosperidad del planeta.

Y, para abrir boca, les propongo la lectura de esta concisa descripción del problema de la apropiación de tierras, un asunto del que, desgraciadamente, oiremos hablar cada vez más: ¿Qué es la apropiación de tierras y por qué nos debe preocupar? Esta escrita por mi colega Duncan Pruett, que dirige el trabajo de Oxfam en esta ámbito. El comienzo es sugerente:
Imagina que una única empresa compra de una sola tacada una superficie comparable a la de Hampshire o Luxemburgo, o la mitad de la Toscana, o Maryland, o Schleswig Holstein. Imagina que antes de comenzar a cultivar, probablemente colza, corta todos los bosques sin consultar con nadie y expulsa a los agricultores y otros habitantes de la zona.

lunes, 18 de octubre de 2010

El discurso (políticamente) incorrecto

Alberto Fernández Díaz, candidato vitalicio del Partido Popular al Ayuntamiento de Barcelona, está dispuesto a hablar claro sobre inmigración, a coger por los cuernos el discurso que otros candidatos evitan. Ya era hora. Por fin alguien introduce un poco de aire fresco en este debate tan necesitado de prejuicios y lugares comunes.

Alberto Fernández Díaz, joven promesa del PP catalán durante las tres últimas décadas, ha ignorado los riesgos para su fulgurante carrera y ha puesto el dedo el llaga proponiendo un "contrato de convivencia" para los inmigrantes. Sépanlo bien, residentes de pieles de colores, chapurreantes de castellano y catalán, comedores de platos de nombres impronunciables: estamos vigilando. Vigilaremos la educación de sus hijos, sus reiteradas gripes y apendicitis. Anotaremos cada papel que tiren al suelo, cada noche sin hilo dental. No permitiremos que sus malos hábitos engorrinen el ejemplo de convivencia que damos los españoles cada mañana.

Alberto Fernández Díaz, político de casta y compañero de Alicia Sánchez-Camacho, no está dispuesto a permitir que otros partidos le ganen esta batalla. Si ERC, CiU y PSC agitan entre sus huestes la bandera de los españoles/catalanes primero, los populares redoblarán esfuerzos para no quedarse atrás. Pero sabrán ser generosos cuando llegue el momento del acuerdo. Al fin y al cabo, lo que está en juego son los pilares mismos de la Patria: raza, lengua, religión, nación. Lo de menos ahora es qué Patria, si la catalana o la española. Lo fundamental es dejar claro que los derechos tienen un límite, y ese límite tiene el color del pasaporte.

Alberto Fernández Díaz, contendiente de Josep Anglada, está dispuesto a utilizar un lenguaje "políticamente incorrecto". Más aún, está decidido a desplegar un discurso simplemente "incorrecto", siempre y cuándo beneficie los intereses electorales de su partido.